13 de noviembre de 2012

Consejos - Eres primeriza, no imbécil

Me siento muy muy identificada con las palabras de waleska.. qué recuerdos!! y que ganas de enviar a unas cuantas a donde yo sé.
Aquí os dejo sus palabras, y como bien acaba: más vale una vez colorada que cien amarilla!!!!

Acabas de tener a tu primer hijo. Te encuentras hecha polvo, con un bebé en brazos al que no terminas de entender. Todo el mundo te da sus consejos, los pidas o no. Tengo una buena noticia: ser primeriza no te convierte en imbécil. Es cierto que la experiencia es un grado, pero aún así, haber tenido hijos antes no te convierte en poseedora de la verdad verdadera. Yo tengo dos hijas, escribo sobre cosas de puericultura y francamente, no creo que tenga derecho a mirar por encima del hombro a una primeriza. Al fin y al cabo hay varias cosas a tener en cuenta:
1) Que cada maternidad es diferente. La experiencia con cada una de mis hijas tiene poco que ver. En cuestión de carácter se parecían tanto como un huevo a una castaña y lo que con una funcionaba con la otra ni de coña.
2) Que aunque primeriza, esa madre es la que pasa más tiempo con su bebé. Aunque sólo sea por eso, es posible que tenga razón. Y que lo que tú propongas como solución milagrosa ya lo haya probado antes.
3) Que en el momento de dar a luz no te vuelves idiota. Puede que no tengas experiencia previa, pero tienes una cosa que se llama instinto. Y funciona. Mucho más de lo que nos creemos. Ese mismo instinto es el que te hace preguntar si tienes dudas. 
A mí es que me cansa un poco la condescendencia con la que se trata a las primerizas. No creo que se haga con mala leche, al revés, me parece que lo hacen (hacemos) con la sana intención de ayudar. Pero, leches, al final resulta que a las pobres futuras madres las marean (mareamos) entre todos. De repente todo lo que hacen es sometido a escrutinio… pues no hagas esto, haz esto otro, van a ser gases, tápalo más, ¿otra vez le das el pecho? ¿tiene hambre? ¿o es sueño?… Carajo, que bastante tienen con lo que tienen .
Una de las cosas que más me molestan es que se les obligue a dar explicaciones continuamente sobre el tipo de madre que quiere ser. Me da igual que haya decidido ser una madre hippie, que una madrastrona (por llevarlo al extremo humorístico) ¡cada una decide lo que quiere! ¿Que quieres dormir con tu hijo hasta que haga la mili? ¿Y qué diablos tienen que opinar los demás? E ídem si lo que has decidido es mandar a tu retoño a su habitación desde el minuto cero porque te resulta más cómodo, porque si no no duermes o porque hay una alineación de astros. ERES SU MADRE. Lo que decidas, bien hecho está. ¡Qué manía con suponer que sois idiotas! ¡Qué manía con achacaros falta de información! ¡Qué afición con compadeceros!
Yo ciertamente no echo en falta no dormir, ni el pasarme el día limpiando culos, pero qué queréis que os diga ¡me cambiaba por vosotras a la de ya! ¡Qué suerte tenéis!
Y es duro. Muy duro. Probablemente leeréis cosas como que tienes que dormir cuando duerma tu bebé y pienses que tú a las 12 de la mañana malditas las ganas que tienes de echarte una siesta, que tú lo que quieres es desconectar a tu peque de 1 a 6 (¡o más!) para poder dormir un rato seguido. O que se alineen los astros (esta vez sí) y sin hacer nada decida dormir un buen rato. El primer mes con tu peque es raro de la leche. Precioso y agotador a partes iguales.
No dejes que te traten como si tuvieras dos años. Eres madre primeriza, y tal vez necesites ayuda. Pero lo que no necesitas son un montón de consejos bienintencionados pero totalmente inútiles dichos a la ligera. ¡No eres imbécil!
P.D. Y recuerda… mejor una vez colorada que cien amarilla.

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